Las ETS son enfermedades que se transmiten de persona a persona por vía sexual. Las enfermedades de transmisión sexual suelen ser difíciles de tratar, pero son un problema grave que no debe ignorarse. En Medical Offices of Manhattan nos importa su bienestar. Recomendamos pruebas de detección de ETS para pacientes sexualmente activos, ya tengan o no síntomas visibles.
Las enfermedades de transmisión sexual son causadas por infecciones virales o bacterianas que se transmiten a través de fluidos corporales durante la actividad sexual.
Muchas ETS son “silenciosas”, lo que significa que pueden no mostrar síntomas hasta que la enfermedad progresa. Esto pone a los pacientes en peligro de propagar la enfermedad sin saberlo y de no recibir el tratamiento adecuado cuando puede ser más eficaz. Los signos clave son:
Los factores de riesgo son las personas sexualmente activas con múltiples parejas sexuales sin la protección anticonceptiva adecuada. Cuanto mayor sea la participación en la actividad sexual, mayor será el riesgo de contraer una ETS.
La mayoría de las ETS, a excepción de unas pocas, se pueden diagnosticar clínicamente mediante la presentación de signos y síntomas. Las ETS pueden ser tanto virales como bacterianas, con características de presentación distintivas. Por ejemplo, el VHS puede estar presente de forma asintomática en un entorno clínico si su enfermedad está en remisión. Sin embargo, cuando se inflama, puede presentarse con ampollas dolorosas en la región genital, lo que lo distingue del VPH, donde los papilomas son indoloros. Ambos se presentan con verrugas genitales, sin embargo, cualquiera de los dos se puede diagnosticar clínicamente basándose en los signos y síntomas clínicos. Los análisis de sangre también pueden ayudar a los pacientes a estar conscientes de la exposición a los títulos de anticuerpos virales, lo que también puede ayudar en el diagnóstico de la enfermedad.
La mayoría de las infecciones de transmisión sexual se pueden tratar con medicamentos antibacterianos y/o antivirales.
La mejor manera de evitar las ETS es utilizando barreras protectoras como los preservativos. Otro método que no es tan popular es practicar la abstinencia.
Se ofrecen pruebas para:
Ciertas ETS pueden tener consecuencias a largo plazo, como la sífilis, que puede causar daños en los órganos internos, incluidos el cerebro, los nervios, los ojos, el corazón, los vasos sanguíneos, el hígado, los huesos y las articulaciones. El herpes no tratado que está activo en mujeres embarazadas impide el parto vaginal porque puede provocar herpes prenatal, una causa importante de ceguera en recién nacidos. El VIH y el SIDA pueden provocar un estado de inmunodeficiencia que puede ser mortal si no se trata. La gonorregenes y la clamidia pueden causar infertilidad. Siempre se aconseja tratar cualquier ETS de inmediato.
Los puntos clave sobre las ETS son mantener la precaución al mantener actividad sexual. Practique siempre sexo seguro con anticoncepción protectora. Conozca bien el historial de su pareja. Hágase la prueba si sospecha que ha contraído una enfermedad. Las ETS suelen presentarse con un cuadro clínico. No deje las ETS sin tratar y busque el tratamiento adecuado con su médico.