Las verrugas comunes son protuberancias elevadas de piel áspera y granulosa que aparecen con más frecuencia en las manos, los pies o la cara. Son causadas por una de varias cepas del virus del VPH, todas las cuales se transmiten mediante el contacto físico. Estos pequeños crecimientos no cancerosos pueden tardar hasta varios meses después de la infección por VPH en aparecer en la piel y, por lo general, desaparecen por sí solos, pero un dermatólogo puede ayudar en su eliminación para los pacientes que los consideren poco atractivos o vergonzosos.
La infección con ciertas cepas del virus del papiloma humano (VPH) provoca que un exceso de queratina (una proteína dura que también se encuentra en el cabello y las uñas) se acumule en la capa más externa de la piel. Esta proteína es la que hace que las verrugas comunes tengan una textura áspera y escamosa. La infección por VPH se produce por contacto de piel a piel o por el uso de objetos compartidos. Los cortes, las rupturas o las abrasiones en la piel son especialmente comunes para la infección.
Las verrugas aparecen como pequeños bultos redondos en la superficie de la piel. La superficie de las verrugas suele sentirse dura y escamosa al tacto. Por lo general, no son dolorosas a menos que se manipulen, lo que puede hacer que se agrieten y sangren. Sin embargo, si nota dolor, sangrado o cualquier cambio en la forma o el color de una verruga, debe comunicarse con un médico de inmediato.
La piel rota o cortada es más vulnerable a la infección por el VPH, por lo que las verrugas comunes aparecen con frecuencia en las partes del cuerpo que se afeitan regularmente, como las piernas o la zona de la barba. Morderse las uñas u otros hábitos que lastiman la piel también pueden aumentar el riesgo de desarrollar verrugas. También puede correr un mayor riesgo si tiene un sistema inmunitario debilitado debido a algo como un trastorno autoinmunitario o ciertos medicamentos.
Un dermatólogo suele ser capaz de diagnosticar las verrugas clínicamente mediante una exploración visual de la zona afectada. Rara vez, su dermatólogo puede solicitar una biopsia de piel para verificar el diagnóstico.
Los posibles tratamientos para las verrugas comunes incluyen:
Las verrugas se propagan mediante contacto, ya sea de piel con piel o a través de una superficie común, por lo que las prácticas de higiene como usar chanclas en duchas públicas o vestuarios, o simplemente ducharse regularmente y lavarse las manos, pueden ayudar. Si tienes verrugas, debes evitar manipularlas, lo que puede causar sangrado y aumentar la probabilidad de propagar el virus a otras áreas.
Si bien las verrugas suelen desaparecer por sí solas con el tiempo, esto a menudo toma más de uno o dos años sin ninguna intervención. Las verrugas no representan ningún riesgo para la salud, pero pueden ser molestas o embarazosas. Si una verruga le molesta, no dude en comunicarse con un dermatólogo para que se la diagnostiquen y extirpen.