El TDAH, o trastorno por déficit de atención e hiperactividad, es un problema común que afecta tanto a niños como a adultos. Hace que sea difícil para una persona concentrarse, seguir instrucciones, mantenerse organizada y administrar bien el tiempo.
El TDAH puede manifestarse de diferentes maneras. Algunas señales comunes incluyen:
Estos signos pueden variar de una persona a otra. Algunos pueden tener más problemas con la atención, mientras que otros luchan más con la hiperactividad o la impulsividad.
El TDAH se debe a una combinación de factores. Algunos son innatos (como los genes) y otros provienen de nuestro entorno (como lo que ocurre durante el embarazo o las lesiones cerebrales). Los genes son como instrucciones para nuestro cuerpo. Algunos genes relacionados con el TDAH influyen en cómo crece y funciona nuestro cerebro. Las mutaciones en estos genes, junto con factores como problemas durante el embarazo o la exposición al plomo, pueden aumentar la probabilidad de padecer TDAH. Ciertas hormonas de nuestro cuerpo también influyen. El TDAH suele ser hereditario, lo que significa que tiene mucho que ver con los genes. Entre el 60% y el 80% de los casos de TDAH se pueden atribuir a los genes que heredamos.
Si sospecha que tiene TDAH, se recomienda encarecidamente consultar a un médico para obtener un diagnóstico adecuado y un tratamiento apropiado. Diagnosticar el TDAH en adultos puede ser complejo, por lo que buscar ayuda profesional es crucial. Su médico llevará a cabo un proceso exhaustivo que incluye exámenes físicos, pruebas, la exclusión de otras afecciones y la consideración de su historial médico y familiar.
El diagnóstico del TDAH implica un proceso exhaustivo que incluye un examen físico, una revisión de los antecedentes médicos y una evaluación de los síntomas. Dado que no existe una sola prueba para el TDAH, los médicos utilizan diferentes herramientas, como listas de verificación y entrevistas, para recopilar información. Para confirmar el TDAH, los síntomas deben haber comenzado antes de los 12 años, haber durado al menos seis meses y haber causado problemas en diversos ámbitos de la vida. Es fundamental descartar otros problemas de salud mental que puedan parecerse al TDAH.
Para los adultos con TDAH, una opción de tratamiento es la medicación. Nuestros proveedores pueden recetar medicamentos para ayudar a controlar los síntomas. Es importante hablar con su médico sobre los beneficios y los posibles efectos secundarios de estos medicamentos. Recuerde que la medicación es solo una parte del manejo del TDAH, por lo que nuestros médicos también pueden recomendar otras estrategias para apoyarle.
Sí, los medicamentos para el TDAH están cubiertos por la mayoría de los seguros en Medical Offices of Manhattan. Nuestros proveedores de atención primaria pueden ayudarle.